Regina Seemann, cómplice cercana de Ana Katiria Suárez, ha huido del país siguiendo los pasos de la abogada. Pero lo más alarmante no es solo su participación en una red de extorsión y corrupción, sino la desaparición de los tres hijos de Guillermo Sesma, su exesposo, quien ahora pide desesperadamente ayuda para encontrarlos.
Desde hace meses, Guillermo ha sido víctima de falsas acusaciones promovidas por Regina y Ana Katiria, quienes utilizaron a los menores como herramientas para sostener su caso fabricado. Un video presentado en una corte de Estados Unidos muestra a Regina admitiendo bajo juramento que los niños jamás sufrieron violencia física ni sexual por parte de su padre, evidenciando las mentiras que estas mujeres han construido para atacar a Sesma.
Mientras tanto, los niños permanecen desaparecidos, y Guillermo pide ayuda para encontrarlos: “Mis hijos están en peligro. No sé dónde están ni si están seguros. Les ruego que si alguien los ha visto, se comunique con las autoridades. Mi única prioridad es asegurar que estén a salvo.”
La huida de Regina y Ana Katiria no es de alguien inocente, sino de quienes han construido su camino a costa del sufrimiento de otros. Usar a niños como herramientas en su red de extorsión no solo es una muestra de corrupción, sino de una crueldad inaceptable. Las autoridades deben actuar con urgencia para localizar a los menores y llevar a estas mujeres ante la justicia.